
Me ilusione con una mirada, me emocioné con un beso, me estremecí en tus brazos, te abrace mientras dormías, desperté mirándote a la cara y soñé con una vida junto a ti.
La ilusión se transformó en pena, la emoción en desilusión, el estremecimiento sigue ahí, pero ahora por la decepción que me produce el descubrir que no eras quien yo creía. Ahora abrazo mi almohada, y despierto mirando al cielo, dando las gracias por haberte alejado de mi vida, porque no era contigo con quien soñaba, si no con la mentira que representabas…
